¿Qué más te falta para seguirle?

“Jesús le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y repártelo entre los pobres, y ven, sígueme. Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era sumamente rico.”

(Lucas 18:22-23)

¡Qué triste se habrá sentido este hombre cuando escuchó a Jesús decirle que se despojara de sus bienes si quería entrar en el Reino de Dios! Pero más dolor debió haber sentido Jesús al ver a este joven darle más valor a las cosas materiales que a las espirituales.

Este hombre esperaba salir justificado ante Jesús por las obras que hacía. Sin embargo, todo se derrumbó dentro de él: su apego a las riquezas terrenales le quitó la posibilidad de heredar el reino de Dios y ser verdaderamente rico.

Jesús no le pedía simplemente que se deshiciera de sus posesiones, sino que dejara de permitir que sus riquezas acapararan por completo su corazón y sus pensamientos. Cuando algo o alguien toma el primer lugar en nuestra mente y devoción —y no es Jesucristo—, se convierte en idolatría. La idolatría es un pecado que Dios no tolera; Él es un Dios celoso.

¿Qué cosa hay hoy en tu vida que todavía no has querido soltar para seguir a Jesús y ser su discípulo? ¿Qué deseo o afán acapara tus pensamientos y te estorba para entrar al reino de Dios?

A Jesús no lo puedes engañar ni le puedes ocultar nada, pues Él te conoce profundamente. Si Jesús te ha estado pidiendo que dejes algo atrás, no tardes en obedecer y convertirte en su discípulo. De lo contrario, no podrás ser parte del Reino de Dios.

Grano de Mostaza desea que la Gracia de Dios sea contigo hoy y siempre.